Tu pizarra
se nota en el campo
No estás delante mientras se juega, así que Fakenine te deja dejarlo todo preparado: el once, el sistema, cómo quieres jugar y qué hacer si las cosas se tuercen. El equipo lo aplica en el campo, segundo a segundo.
Siete sistemas, y tu propio dibujo
4-3-3, 4-4-2, 4-2-3-1, 4-1-4-1, 3-5-2, 5-3-2 y 3-4-3. Sobre cualquiera de ellos puedes arrastrar a cada jugador para ajustar su sitio: un extremo más abierto, un mediocentro más retrasado o un lateral que sube más. Y el puesto juega de lo que hay donde lo dejas: un delantero llevado a la banda juega de extremo, un lateral adelantado a la línea de medios también, y un central por delante de la defensa, de pivote. En la pizarra ves cómo cambia al arrastrarlo, y cada jugador rinde según su encaje en ese nuevo puesto.
Cómo quieres jugar
- Mentalidad: atacar, equilibrado o defender.
- Presión: alta, media o baja.
- Línea defensiva: adelantada, media o hundida.
- Ritmo de pase: rápido, normal o pausado.
- Estilo de ataque: posesión, directo o al contraataque.
Órdenes que se activan solas
«Si a partir del minuto 70 vamos perdiendo, todos arriba.» Las órdenes condicionales cambian la táctica o hacen un cambio cuando se cumple una condición: ir ganando, empatando o perdiendo, a partir de un minuto. Es lo que haría un entrenador desde la banda, pero preparado de antemano.
Preparar cada partido
Para cada partido eliges el once, los suplentes y los lanzadores de penaltis, faltas y córners. Cada jugador rinde según dónde juega: fuera de su puesto rinde menos, y se ve antes de confirmar. Si no entras, tu segundo entrenador prepara el partido por ti.
Preguntas
¿Tengo que estar conectado durante el partido?
No. Lo dejas preparado (once, táctica y órdenes) y el partido se juega solo a su hora.
¿Hay una táctica que gane siempre?
No. Cada planteamiento cambia cómo se juega: atacar y la línea alta llegan más pero dejan espacio a la espalda; defender cierra el área y hay menos goles en los dos lados; replegarse y salir a la contra le da opciones al débil. Lo que más pesa sigue siendo la calidad de los jugadores.